Hasta ahora utilizaba GoDaddy para registrar y gestionar mis dominios, principalmente por una cuestión de precio (es difícil batir a GoDaddy en este sentido). No teniendo problemas con el inglés, hacía mucho que no me molestaba en darle una oportunidad a registradores españoles; tan sólo en mis comienzos, a finales del siglo pasado e inicios del presente, registré dominios con empresas de aquí (Arsys, Nomitek y Sync concretamente), pero una vez di el paso de probar suerte con empresas americanas jamás se me ocurrió “volder”. Hasta ahora.
GoDaddy, no es oro todo lo que reluce
GoDaddy tiene precios imbatibles. Y poco más. Para empezar, su página web está demasiado centrada en la venta, y resulta abusivo el modo en que constantemente tratan de venderte algo. Y como no se tenga experiencia o no se preste la suficiente atención, al final se puede acabar comprando cualquier cosa casi sin saberlo de la cantidad de opciones que ofrecen, una y otra vez, en cualquier proceso de compra o renovación. A veces, incluso, hay opciones que se seleccionan automaticamente, y si al confirmar un pedido uno no la deseleccionas (para lo cual primero hay que darse cuenta de que estaban seleccionadas, y no siempre es obvio), acabaremos irremediablemente pagando por ellas.
Y no sólo se centran excesivamente en tratar de venderte cualquier extra por inútil que sea, llegando a utilizar para ello técnicas intrusivas, abusivas y que incluso podrían rozar, en mi opinión, el intento de estafa, sino que esto provoca además que el servicio prestado, dejando a un lado la propia adquisición de productos, deje bastante que desear: lentitud, falta de claridad, poca usabilidad, inconsistencias… Es lo que ocurre cuando se le da prioridad a decenas de banners, botones y enlaces publicitarios. Y no hay quien se libre de ellos ni en los más profundo del panel de control.
Y del hosting de GoDaddy mejor ni hablo (esa es otra historia que dejo para más adelante), pero te puedes hacer una idea de lo que opino (GoDaddy sucks by the way).
El caso es que cansado como estoy ya de GoDaddy, de su bombardeo incesante de publicidad y de la complejidad (y lentitud) de navegar por sus páginas, he decidido llevarme a cualquier otra parte todo lo que tengo contratado con ellos. Y tras buscar y comparar durante días, me he decidido por Dinahosting.
Las ventajas de Dinahosting
De momento, poco puedo decir de Dinahosting porque todo lo que he hecho ha sido registrar un nuevo dominio para ponerles a prueba, pero el resultado no podría ser mejor: aceptan PayPal (indispensable para mí), la navegación por sus páginas es una delicia en comparación con GoDaddy (esto, la verdad, no tiene mucho mérito), su panel de control, en principio, es bastante amigable, no hay publicidad por ninguna parte… Vamos, so far so good.
Cuando pase un tiempo y tenga con ellos más productos, ya contaré qué tal me ha ido. De momento, muy mal tiene que ser para que no me merezca la pena el cambio…
